Centro de ayuda / Primeros pasos
Horas, planes y recargas, explicados con honestidad
28 de mayo de 2026
Las páginas de precios comprimen; esta es la versión sin comprimir.
La unidad es una hora de reunión, contada al minuto
Tu cuota son horas de reunión al mes, y el contador corre solo mientras tu agente está de verdad en una sala. Un daily de 12 minutos consume 12 minutos, no una hora. En el momento en que el agente sale, el contador se detiene. No hay precio por puesto ni recuento de asistentes: la sala es la unidad.
El nivel gratuito es una reunión, en total
No una al mes — una, y punto. Es una reunión real (de hasta una hora), con el agente real, y después te quedas con el resumen, las notas y la transcripción. No pide tarjeta ni registro, porque su trabajo es dejarte juzgar el producto en tu propia llamada y no en un vídeo de demostración. Los espacios gratuitos incluyen además una pequeña cuota mensual de chat, para que puedas interrogar la reunión que tuviste.
Los planes de pago
Starter es para una persona que pasa por muchas reuniones: ocho horas al mes, llamadas de hasta tres horas, notas guardadas tres meses. Pro es para agendas sin huecos: quince horas, llamadas de hasta cuatro horas, un año de retención y el análisis en llamada más fino — el modelo que sopesa lo que se está proponiendo y toma la palabra cuando tiene algo que merece oírse. La facturación anual, en cualquiera de los dos planes, es el precio de diez meses por doce — dicho como lo que es, no como un descuento tachado.
Cuando un mes se dispara
Quedarte sin horas a mitad de mes no significa pasar a un plan más grande. Los packs de recarga añaden horas como compra puntual; no caducan nunca, tus horas mensuales se gastan siempre primero y — a propósito — los packs cuestan algo más que la tarifa por hora de cualquier plan, para que a uso constante el plan sea siempre mejor negocio. Los packs son para un mes cargado, no una forma de vida.
La regla que hay debajo de todo
Cada cifra de arriba sale de un único catálogo en el código, y ese mismo catálogo alimenta el pago. La página de precios no puede decir una cosa mientras Stripe cobra otra. Es una pequeña decisión de ingeniería que existe para cumplir una promesa: cero sorpresas en el recibo.